El seguro todo riesgo construcción cubre los daños que sufra la propia obra durante su realización. Fundamentalmente incendio, daños de la naturaleza y robo de materiales acopiados o instalados en obra.
Eventualmente el constructor podrá incluir el robo de maquinaria y herramienta que tenga en la misma.
Aunque no es legalmente obligatorio, si en la financiación interviene una entidad financiera, esta lo suele exigir, al ser una garantía de que en caso de un siniestro total, se tendrán fondos para volver a empezar.
La peculiaridad de este seguro es que va de fecha a fecha, por tanto hay que estar muy atentos a la finalización de la obra, por su hubiese que pedir una prórroga, para evitar quedar al descubierto.
