El procurador ejerce una conexión esencial entre los juzgados y los ciudadanos que se encuentran inmersos en un proceso judicial.
El principal riesgo para el procurador son los plazos, puesto que estos están tasados y suelen ser muy breves. Un error en este aspecto puede conllevar a la perdida de derechos de alguna de las partes, causando un posible perjuicio.
El seguro de responsabilidad civil permite trabajar al procurador con la tranquilidad de que si hay un fallo o negligencia, esté no afectará a su patrimonio personal.
El seguro se ocupará de los gastos de defensa y de la indemnización que hubiese que pagar si así se pacta o lo decide un juez.

